Ministerio del Interior


COMUNICADO CONJUNTO MININTER MINDEF 


Nota de Prensa

Medidas para el cumplimiento de la inmovilización social obligatoria los domingos en Lima





Fotos: Mininter

Ministerio del Interior

13 de agosto de 2020 - 3:09 p.m.

El Ministerio del Interior y el Ministerio de Defensa informan a la ciudadanía que, a fin de dar estricto cumplimiento a lo dispuesto por el Gobierno para evitar la propagación del Covid-19 en el país, se han dispuesto las siguientes medidas:

1. LAS PERSONAS Y VEHÍCULOS QUE PUEDEN CIRCULAR LOS DOMINGOS SON:

a. Servicios de abastecimiento de alimentos y medicinas.

b. Servicios públicos esenciales de agua, saneamiento, energía eléctrica, gas, hidrocarburos, limpieza y recojo de residuos sólidos.

c. Servicios de telecomunicaciones.

d. Servicios funerarios.

e. Servicios de transporte de carga, mercancías y actividades conexas, según lo estipulado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

f. Vehículos particulares de personal médico, enfermeras, bomberos y de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional que participan en los operativos.

g. Personal de serenazgo y fiscalización de los gobiernos locales.

h. Personal y vehículos de medios de comunicación.

i. Vehículos oficiales de transporte de salud.

j. Vehículos particulares del Poder Legislativo, Ministerio Publico e INPE.

k. Personal de empresas de seguridad.

l. Personal y servicio de farmacias y restaurantes autorizados para realizar envíos a domicilio (delivery).

La Policía Nacional del Perú retendrá la Tarjeta de Propiedad y Licencia de Conducir e impondrá una multa de S/ 6,450 a las personas que transiten con su vehículo durante el horario de inmovilización social obligatoria (22:00 horas a 04:00 horas) y los días domingos (desde las 22:00 horas del sábado hasta las 04:00 horas del lunes).

Asimismo la Policía Nacional del Perú impondrá a toda persona las multas establecidas por incumplir las medidas sanitarias dispuestas por el Gobierno, mediante el D.S. 006-2020-IN, que aprueba el Reglamento del D. L. 1458.

2. OBLIGACIÓN DE LAS EMPRESAS Y ENTIDADES

a. Otorgar a su personal una credencial (fotocheck) que lo identifique como trabajador de dicha organización y/o empresa.

b. Asimismo, deberán generar el pase laboral y/o vehicular de las personas y vehículos indicados en el punto 1 en la página www.gob.pe/paselaboral

3. SOBRE REUNIONES FAMILIARES Y/O SOCIALES

a. Según lo dispuesto por el Gobierno, quedan prohibidas las reuniones de carácter social y familiar (con personas que no vivan en el mismo domicilio) para evitar la concentración de personas e impedir la propagación del virus.

b. La Policía Nacional está facultada para intervenir en los domicilios y/o locales donde se incumpla lo dispuesto y se denunciará penalmente a los infractores, de acuerdo con la normalidad vigente.

4. SOBRE EL AFORO EN LUGARES PÚBLICOS

a. La FF. AA. y PNP controlarán el distanciamiento social y aforo en los mercados, bancos y paraderos de transporte público, así como el cumplimiento de los protocolos sanitarios.

 

Ministerio de Salud del Perú
 transmitió en vivo

EN VIVO | Reporte de actualización de cifras 


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¡Alerta! El ruido visual invade tu casa

Botes de champú, cables, juguetes, figuras... Retira todo lo que te molesta y vivirás más tranquilo

¡Alerta! El ruido visual invade tu casa
ADRIÁN ASTORGANO
Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Seguro que le ha pasado alguna vez, que está tumbado en el dormitorio de su casa o viendo la tele en el salón y hay algo en la estética de la habitación que no termina de convencerle, que incluso le llega a incomodar. Unas veces la causa resulta muy evidente y otras es casi imperceptible, pero está ahí. Cada día. Y lo siente. Y le molesta. Es lo que los expertos en decoración llaman ruido visual, que no es otra cosa que «todo aquello que nos resulta desgradable a la vista desde un punto de vista estético. Puede ser desde un montón de libros mal colocados en una estantería, a los mil botecitos de todos los tamaños y colores que inundan el baño o el escurreplatos fucsia de la cocina que odiamos pero que ahí sigue», explica la interiorista NataliaZubizarreta. No se trata de tener una casa de esas de revista donde parece que no vive nadie, si no de entender que lo que no suma, resta. «Debemos quitar todo lo que nos chirría o que directamente no nos aporta. Hemos pasado tantas horas dentro de casa en los últimos meses que ahora somos más conscientes de nuestros interiores y de lo que verdaderamente nos gusta y nos hace sentir bien. ¿Te has pasado todo el confinamiento pensando en maldita la hora en la que compraste esa figura de recuerdo que preside el salón y que en realidad no pega con nada? Retírala», anima la decoradora. Aunque el concepto de ruido visual es muy personal –es evidente que a todos no nos molestan las mismas cosas–, hay una serie de pautas que se pueden seguir para rebajarlo e incluso eliminarlo. Lo primero, hacer una buena limpieza.

Salón
Las librerías son como un 

altavoz de miles de decibelios

Natalia Zubizarreta tiene muy claro que el principal foco de ruido visual en un salón son las librerías. «No pasa nada porque una estantería esté vacía o despejada. Lo que pongamos tiene que tener un sentido estético, que nos resulte agradable verlo. No se trata de llenar por llenar, porque al final tenemos las baldas repletas de figuritas, jarrones, marcos y un montón de cachivaches que no aportan nada», apunta. Otra cuestión que genera mucho debate son los libros. Hay quien prefiere ordenarlos por colores para mantener cierta armonía cromática y quien lo hace por temática sin importale si empastan o no. «Es cuestión de prioridades», zanja la interiorista, firma habitual en las revistas nacionales de decoración. Y para los muy obsesionados con el ruido visual hay una tercera fórmula que es la de darle la vuelta a los libros para que en lugar de verse el lomo se vean las hojas.

Tanto la mesa de centro como las auxiliares también suelen ser muebles generadores de ruido. En estos casos, hay que seguir la misma filosofía que con la librería. Menos es más. Con un par de bandejas y un jarrón es suficiente. En el caso de las mesitas laterales, es interesante poner una caja o una cesta con tapa para poder guardar aparatos como los cargadores o los mandos de todos los aparatos electrónicos, cuyo cableado –muy molesto a la vista– se puede disimular con un sistema de tráquea que los unifica o un pasacables.

Cocina
Todo en botes de cristal y ojo

 con las vitrinas y el 

escurreplatos

En el caso de la cocina, muchos de los problemas de ruido visual los suele causar la despensa. «Botes de especias, paquetes de comida de todos los colores... Lo mejor es poner la sal, el azúcar, los cereales y todas las legumbres en botes de cristal o transparentes. En el mercado hay un montón de tarros monísimos y a muy buen precio que quedan ideales. Soy consciente de que tener que reponerlos cada cierto tiempo es un trabajo, pero la paz mental que transmite una cocina ordenada ya compensa», precisa la interiorista vizcaína. El escurreplatos es otro de los caballos de batalla. Lo más práctico es que se coloque en los armarios altos, pero si no puede ser se debe elegir el modelo más estético. «Incluso la esterilla sobre la que se apoya es interesate que siga la gama cromática de la cocina. ¿De qué nos vale tener unos muebles preciosos si después colocamos un escurreplatos del chino en color verde manzana sobre un paño con dibujos de kiwis y piñas?», plantea la interiorista.

Mucho ojo también con los utensilios de cocina y los pequeños electrodomésticos. En el caso de los primeros, siempre que no se p uedan guardar en un cajón, lo más recomendable es «unificar el estilo de todos los enseres que se vayan a ver» y, si no es posible, una solución que queda muy bien es meterlos dentro de un jarrón bonito. «La tostadora, el exprimidor y la cafetera, por ejemplo, se pueden agrupar en un rincón de la cocina, de manera que nos quede un rincón de desayuno». Y un último consejo. Las vitrinas de cristal en la cocina son muy peligrosas porque «te sacan todas las vergüenzas». «Funciona si tienes toda la vajilla conjuntada, pero es complicado», admite la experta.

Baño
Fuera los botes del champúy el gel... todo en dispensadores

Para no romper las estética del cuarto de baño y evitar así el ruido visual, lo que se suele hacer ahora es colocar dispensadores de plástico en una esquina de la ducha con productos como el champú, el gel o la crema hidratante y así no tenemos el baño lleno de un montón de botes de diferentes colores y formas . «Todas las tiendas de decoración se han puesto muy al día con este tipo de soluciones. Incluso se puede personalizar el tipo de letra», añade Natalia. Los tarros de vidrio no son recomendables en la ducha porque si se caen «podemos tener un disgusto». El tema de los cepillos de dientes es complicado. Si visulmente nos molesta mucho, la interiorista recomienda meterlos dentro de un armario. En cualquier caso, Natalia Zubizarreta es partidaria de «guardar todo en cajones» y si tenemos baldas recomienda usar cajas o cestos sin tapa cuando quedan por encima de nuestro ángulo visual y tapadas cuando quedan por debajo. Las toallas, como los manteles o la ropa de cama, debe seguir la gama cromática de la estancia para mantener la tranquilidad visual.

Dormitorios
Mesitas con cajón y contenedores para los juguetes

«Como no queremos que las mesillas se conviertan en una especie de vacía bolsillos», la interiorista recomienda que siempre que se pueda tengan cajones, mientras que una muy buena opción de almacenaje en los dormitorios son las cómodas. También es recomendable tener un cesto vacío para poner los cojines y almohadones cuando nos metemos en la cama. Y en el caso de los armarios, Natalia Zubizarreta es partidaria de que tengan puertas. «Los vestidores abiertos que se pueden ver desde cualquier lado de la habitación son una fuente de ruido visual constante. Una buena solución es taparlo con cortinas». En las habitaciones infantiles «nuestros mayores aliados» para rebajar el caos de colores y juguetes son los contenedores, cestos e incluso los sacos

Los 'superalimentos' del encierro
MARTÍ FERRER

7 ingredientes que aguantan, sacian, son baratos y no tienen demasiadas calorías

Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

Estos días extraños de encierro que vivimos han renovado la importancia que siempre han tenido dos cuestiones básicas que a veces descuidamos: comer y dormir. Orden en el sueño y a la mesa. Hablamos hoy de lo segundo, concretamente de los 'superalimentos'. No de las semillas de chía, ni del azúcar de coco; sino de las lentejas, del arroz, de la harina, de los huevos... de los 'superalimentos' en tiempos de confinamiento. Una cesta de la compra modesta, siete ingredientes, poco mas de 10 euros. Y que llenan la despensa básica para estos días y los venideros.

Siete productos entre unos cuantos cientos, elegidos porque cumplen cuatro requisitos: son alimentos que 'duran' bastante tiempo, alguno incluso sin necesidad de guardarlo en la nevera, tienen un efectio saciante, gustan a todos (o casi) y no son demasiado calóricos. La lista la ha confeccionado, a petición nuestra, Giuseppe Russolillo, presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética.

Arroz

«Además de ser uno de los alimentos que más sacian, un kilo cunde muchísimo y podemos almacenar varios paquetes porque ocupan poco espacio en la despensa. Lo que no comamos estos días lo podremos guardar sin problema porque el arroz es un producto que tiene una fecha de caducidad amplia, igual un año, de manera que no hay problema en comprarlo en cantidad. Es un plato que suele gustar tanto a los niños como a los adultos y admite preparaciones diversas: en paella, con verduras, en ensalada... En caso de problemas gastroentinales, es un básico de la dieta».

Lentejas

«Si tuviera que elegir una legumbre serían las lentejas. Suelen tener más aceptación que los garbanzos o las alubias y, como el arroz, sacian mucho y ocupan poco. Nos aportan vitaminas del grupo B, mucha fibra y minerales, lo que ayuda a la buena salud del sistema nutricional. Olvidemos el cocido solo y pensemos en lentejas estofadas, guisadas, añadidas a una ensañala e incluso un hummus de lentejas para picar entre horas».

Harina

«Nos va a permitir hacer bizcochos caseros, que es una alternativa muy interesante a la bollería industrial. Un bizcocho siempre alegra la dieta y es sencillísimo. Yo haría el de yogur, con aceite de girasol y muy poca azúcar. Para endulzarlo se puede añadir un plátano maduro o melocotón en almíbar triturado. Además, harina para rebozar de vez en cuando, hortalizas, carnes y pescados, que siempre resultan preparaciones atractivas. Y en caso de no poder salir de casa es básica para hacer pan. Si hemos sido previsores y tenemos también harina de centeno podemos añadirle entre un 20% o un 40% para hacer un pan moreno con más fibra».

Huevos

«Es un alimento fantástico que nos resuelve mucho: podemos comerlos en tortillas variadas e incluso en reportería haciendo flanes caseros. Son una fuente de proteína de alto valor biológico más importante incluso que la de la carne, el pescado o los embutidos. Sobre el colesterol, no hay que preocuparse demasiado ya que lo que más contribuye a subirlo son las carnes rojas, los lácteos... Podríamos comerlos casi cada día y hacer un acopio importante porque aguiantan fácilmente un mes».

Manzanas

«Las frutas más recomendadas para estas semanas son las naranjas, mandarinas, peras y manzanas. Especialmente estas últimas porque aguantan mucho tiempo sin necesidad de nevera. De hecho, es importante comerlas a temperatura ambiente. Los niños las comen bien y además de en crudo dan pie a hacer compota o manzanas asadas. Hay muchas variedades pero yo recomiendo las dulces, la reineta o las golden».

Coliflor

«Calabacines, berenjenas, tomates, lechuga... no pueden faltar en nuestra dieta, pero si hay que elegir una verdura ideal elegiría la coliflor. Es de temporada, aguanta tiempo, no necesita nevera y cunde mucho. Es un alimento muy versátil porque admite múltiples preparaciones: hervida, en crema, rebozada con pan rallado para los niños a los que les cueste, añadida a una tortilla de patata. Solo le haría competencia por sus múltiples preparaciones la patata».

Caldo de verdura

«Estas semanas que no podemos salir son un momento ideal para tener litros de caldo de verdura congelado. Te puede solucionar muchas cenas: para una sopa de fideos, como base para un arroz, incluso para añadírselo a un plato de pasta. Se puede comprar ya hecho o hacerlo casero».

¿Hay que reducir la ingesta de calorías?

2.000 kilocalorías al día es la ingesta de referencia para un adulto de 70 kilos. ¿Habría que reducir esta cifra durante el confinamiento? No es tan claro, ya que uno de los motivos que podrían explicar una supuesta disminución es un mayor grado de sedentarismo. Pero hay circunstancias que pueden incrementan dicho gasto: ansiedad o nerviosismo. Hablar de calorías ahora no es lo más adecuado. Debemos centrarnos en la calidad de lo que comemos», advierten Griselda Herrero y Cristina Andrades, autoras de 'Diario saludable desde la psiconutrición' (Vergara).

Pautas dieteticas para el periodo de confinamiento domiciliario

Este exigente periodo de confinamiento domiciliario que nos impone la amenaza personal y comunitaria del COVID-2019 tiene desde el punto de vista nutricional y de la salud sus riesgos y sus oportunidades. Los principales riesgos se centran en conductas alimentarias compensatorias que favorezcan el elevado consumo de alimentos ricos en azucares, grasas o sal acompañados de unos aportes excesivos de bebidas alcohólicas y o bebidas azucaradas.

El sedentarismo inducido y el desajuste alimentario pueden desembocar en un aumento importante de las tasas de obesidad, de los factores de riesgo cardiovascular, alteraciones en la forma física y en la salud mental.

La nota positiva consiste en disponer de más tiempo para preparar platos cocinados y en crudo más saludables y apetitosos, formulas tradicionales que requieren más tiempo y esmero. Mesas y platos con una presentación sugerente. Esto es, plantear un toque de cariño en todas las cosas.

Veamos un gráfico esquema de recomendaciones prácticas para estas semanas:

• Priorizar los platos y preparaciones a partir de vegetales y hortalizas. Aportan menos calorías y una buena sensación de saciedad (purrusalda, guisantes, ensalada variada).

• Quizá sea el momento de los platos de legumbres con verdura.

• Consumir pan integral elaborado con harinas de grano entero, paellas vegetales y pasta integral.

• Preferir las carnes blancas, hamburguesas vegetales y tortillas de verdura.

• Utilizar en crudo cebollas, ajos y hierbas aromáticas.

• Asegurar entre 5 y 7 piezas de fruta al día, además de una ración de frutos rojos.

• Interés de los lácteos enriquecidos con vitamina D y los fermentados sin azúcar.

• Incluir en torno a los 2 litros de agua (agua y líquidos saludables)

• Imprescindible entre dos y tres sesiones diarias de actividad física en casa o en la terraza (estiramientos, Pilates, bicicleta estática, no utilizar el ascensor…).

• Cumplir las recomendaciones de consumo de bebidas alcohólicas fermentadas de baja graduación o incluir bebidas fermentadas sin alcohol.

• Diseñar una agenda diaria para estar ocupado. Higiene del sueño.

Al finalizar el día y cumplidos los objetivos alimentarios, culturales, ocupacionales, gimnásticos y domésticos podemos otorgarnos un premio a elegir: onza de chocolate negro, unos frutos secos, una cervecita sin alcohol, un trocito de bizcocho preparado en casa o una sabrosa manzana. Siempre con buenos alimentos y extremando los cuidados.

* Javier Aranceta es doctor en Medicina y Nutrición

Jóvenes que ni pueden ni saben enamorarse

La sola idea de enfrentarse a una relación de pareja desata auténticas crisis de ansiedad en muchísimas personas


La sola idea de enfrentarse a una relación de pareja desata auténticas crisis de ansiedad en muchísimas personas


El amor, en ocasiones, se hace de rogar. Después de una infancia de aislamiento favorecida por los mandos a distancia y una primera juventud centrada en los estudios, muchos jóvenes, cada vez más, tienen auténtico pavor a las relaciones de pareja. Suspiran por un abrazo, pero son incapaces de abrir su corazón. Querrían compartir su tiempo, sus ilusiones y sus cambios de humor con otra persona, pero la sola idea de acercarse a ella y decirle 'hola, cómo te llamas' les derrumba. Las consultas de psiquiatría llevan varios años atendiendo a pacientes solitarios que luchan contra sí mismos por abrirse al mundo de los afectos, pero son incapaces. Sufren. Les puede la ansiedad.

«Muchas páginas web hablan de la filofobia, y la definen como el miedo al amor, pero eso es sólo una palabra que alguien se ha inventado y que internet se ha ocupado de hacer viral. Ni está descrito como trastorno, ni conozco a nadie que haya tratado a algún paciente así», relata el psiquiatra y escritor Jesús de la Gándara, jefe de servicio del Complejo Asistencial Universitario de Burgos. Su consulta, sin embargo, es testigo de una nueva realidad, cada vez más extendida, de jóvenes que se ven incapaces de amar. No porque rechacen la posibilidad de hacerlo, es algo mucho más sencillo que todo eso. Es, simplemente, que nadie les educó en el arte de la conversación y el galanteo. El compromiso amoroso, ni se lo plantean. Eso queda ya muchísimo más lejos.

Siempre la misma escena

No pueden con el amor. Sólo acercarse a una persona que les atrae para mantener una conversación les derrota. Su frecuencia cardiaca se acelera, sienten que les falta el aire, se ahogan, el pecho se les comprime y se apodera de ellos una sensación de pánico.Les tiemblan las piernas, y hay quienes llegan a sentir ganas de vomitar, mareos e incluso desmayos. Puede resultar cómico, pero en absoluto lo es. Se trata de una crisis de ansiedad en toda regla, que según cuenta Jesús de la Gándara, no siempre llega a superarse. Porque la situación, como al protagonista de la película 'El día de la marmota', se repite todas y cada una de las veces que deciden embarcarse en el viejo arte de la conquista.

La existencia de dificultades para iniciar y mantener una relación amorosa resulta más frecuente en las personas que han sufrido malos tratos o episodios de violencia doméstica. Las víctimas, en estos casos, tienden a aplazar toda posibilidad de conocer a alguien nuevo y se ven incapaces de establecer un vínculo. Tienen problemas no sólo para dar, sino también para recibir amor. «Pero incluso, en estos casos, es posible muchas veces superar el trauma y abrir las puertas a una nueva historia sentimental», asegura el psiquiatra cacereño.

Los nuevos solterones

Hasta los divorciados que han sufrido las separaciones traumáticas se ven predispuestos a comenzar de nuevo, convencidos de que un naufragio no implica el fin de la vida amorosa. La travesía continúa. 'Falló la relación y se perdieron el cariño y los afectos, pero no fracasó el amor, que siempre es posible', se dicen y siguen adelante. «El amor es una droga, que siempre deja huella», explica de manera gráfica Jesús De la Gándara. «El que la ha probado, el que ha vivido un vínculo amoroso desde la sinceridad, la buscará siempre. Tiene una explicación sencilla: no hay comportamiento ni sentimiento humano más potente que el amor».

La capacidad adictiva del sentimiento amoroso explicaría el interés de los adultos por recuperar la vida afectiva. Pero, cuál es la razón por la que personas jóvenes, por definición y una mera cuestión de edad soñadoras y sin malas experiencias previas se bloquean hasta el punto de que acaban rechazando la posibilidad de emparejarse. «Es más ansiedad que fobia», insiste de manera gráfica el psiquiatra de Burgos. Después de una primera juventud dedicada por entero a los estudios y la búsqueda de empleo, seguida posiblemente de una infancia carente de una adecuada educación sentimental, la ruptura de una forma de vivir más bien cómoda, sin sobresaltos, les desequilibra.

Algunos lo intentan y no pueden. Los besos, la conversación, los afectos, todo les agobia. «El tiempo pasa, cada vez les resulta más complicado enfrentarse al amor; y al final, como la zorra de la fábula de Samaniego, se resignan y dicen '¡Bah, las uvas están verdes!». Jesús de la Gándara les define como «los nuevos solterones' del siglo XXI».

Las cifras del amor

99
días de media se pasan haciendo el amor a lo largo de una vida, en la que da tiempo para enamorarse, como mucho, hasta siete veces
12
calorías se queman, como mínimo con cada beso, que mueve hasta 36 músculos y acelera el ritmo cardiaco de 60 a 100 latidos por minuto

Otro psiquiatra, el bilbaíno Jerónimo García San Cornelio, cita a un clásico, el psicoanalisa alemán Erich Fromm para recordar que «el amor es un acto de voluntad, que se aprende y se emprende». «En la Sima de los Huesos de Atapuerca –recuerda el experto– localizaron los restos de un niño con una malformación craneal que en vez de ser repudiado fue acompañado por la tribu hasta el final». Ambas explicaciones le llevan a una conclusión. «Muchos jóvenes sólo son egoístas, porque no se les ha enseñado a ser desprendidos o porque se les ha facilitado una vida excesivamente cómoda, sin negaciones ni límites de ningún tipo. Y amar, ¡claro!, no es fácil, porque amar es sinónimo de dar. Puro altruismo».

Las reglas de las tres eses

Este fenómeno, llamémosle de 'los nuevos solterones', es consecuencia, en buena medida de una sociedad que «se ha empeñado en llamar amor a lo que en realidad es solo sexo». El amor bien entendido, según describe García San Cornelio, pasa por tres etapas diferenciadas y requiere el cumplimiento de tres condic iones. Unas y otras tienen en común que «comienzan por la letra ese» y se resumen en una sola palabra: compromiso.

La relación comienza por el enamoramiento y el cortejo, un tiempo especialmente marcado por la 'sexualidad', donde consciente e inconscientemente se busca no sólo el placer físico, sino también el emocional, la protección y el amparo. Este tiempo abre la puerta a una segunda fase de 'sentimientos', que posibilita la expresión de las emociones. La pareja se compromete y camina hacia el periodo de su madurez, que es el de la 'seguridad'. Los amantes buscan ya protección, una vida de paz y tranquilidad, sin sobresaltos.

La realización con éxito de todo ese recorrido requiere por parte de los dos miembros de la pareja 'sinceridad', para el desarrollo de la confianza; 'sensualidad' para evitar caer en la rutina y 'sensatez' para la gestión razonable del hogar y las adversidades que surjan por el camino. «El compromiso supone un esfuerzo, que no todo el mundo está dispuesto a aceptar. Hay que saber sobreponerse y admitir que habrá una pérdida de libertad, que se verá compensada por otras muchas ventajas de la vida en común», razona Jerónimo García San Cornelio. Renuncia, según dice, no es un término incluido en el diccionario de muchos jóvenes. «Tienen trabajos mal pagados, pero prefieren viajar y vivir con una mascota, más que tener hijos», describe el especialista. Amar cuesta. Su aprendizaje a veces lleva una vida y otras ni siquiera es suficiente.

«Los besos nunca mienten»

«Los seres humanos sabemos mentir y engañar en casi todos los aspectos de la vida, pero no se puede besar y engañar al mismo tiempo». Lo dice el psiquiatra Jesús de la Gándara, autor entre otros libros de 'El planeta de los besos'. Puede acariciarse, abrazarse e incluso manener relaciones sexuales sin el más mínimo afecto y haciendo creer todo lo contrario, pero «los besos nunca mienten».

Los jóvenes de hoy –está claro que no todos, pero sí muchos– viven «demasiado estresados» como para pensar en besos y relaciones afectivas. A menudo, prefieren pagar por liberar sus impulsos y mantener relaciones sexuales, antes que exponerse al trago de intentar ganarse a una persona. «Están capitalizados desde el punto de vista laboral y lo emocional no sólo les quita mucho tiempo, sino que pone en peligro su estabilidad. Por eso lo van dejando, lo van dejando», hasta que llega el momento en que la relación les genera un temor «irracional, exagerado e incapacitante».

El psiquiatra Jerónimo García San Cornelio ahonda en esta idea. «A muchos jóvenes les falta aprender a dejar de ser egoístas;y eso supone aprender a ser feliz y a compartir con tu pareja». Sólo la madurez que se gana con los años, añade el experto, permite descubrir que «no existen parejas felices, sino dos personas felices, que deciden conformar una pareja». El mayor desafío de la vida, junto con la paternidad y la maternidad.

Hay jóvenes que quieren y no pueden. Pero cada vez más, simplemente, no quieren. «En esta sociedad de la competitividad y el ocio, –argumenta el especialista vasco– la vida se presenta como un culto al placer. ¡Carpe Diem! Disfruta hoy que el mañana está por venir. El amor ahí no encaja. El amor es otra cosa».

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